Líder Activo

¡Me heriste!

Estoy seguro que la mayoría de las personas que lean esto estarán de acuerdo conmigo cuando digo, qué saber relacionarse con otras personas es un factor realmente importante para desarrollarse como Líder, por esta razón escribiré algunos artículos para mejorar la manera de relacionarnos con los demás, como este tema puede ser realmente extenso, trataré un solo punto por cada artículo que escriba sobre este tema y claro está no tocare todos los temas o factores de interacción solamente hablaré de aquellos que considero de gran importancia o que son más comunes para nuestro día a día.

En la literatura relacionada con el tema son muchos los casos y las recomendaciones que al respecto se encuentran, la que escogí para este artículo es de John Maxwell él dice; “Las personas heridas hieren con facilidad y son heridas fácilmente”.

Seguramente usted ha pasado por situaciones como esta, usted pasa tranquilamente al lado de una persona y la tropieza levemente y esta la dice en voz alta ¡Cuidado me lastimaste!, usted se queda sin habla y pide disculpas, luego observa que esto ocurre con otras personas y reciben la misma respuesta, sorprendido averigua que está ocurriendo y se da cuenta de algo importante, no fue la fuerza con la que tropezó a la persona la que la hizo gritar, es sencillamente una herida previa que le sucedió a esta persona la que realmente ocasiona el malestar. Ocurre exactamente igual con las personas y sus relaciones. Si usted le reclama algo a un compañero que está herido, este se sentirá mal por lo que usted le está diciendo, del mismo modo si usted tiene una herida muy fuerte que predispone a la persona a la acción y su tendencia posiblemente será herir a otros, no se trata de venganza, se trata más bien de un mecanismo de defensa.

De ahora en adelante cuando usted se sienta que está herido de alguna manera piense que las personas que están a su alrededor no son responsables de esas heridas y que seguramente sus palabras no busquen hacerlo sentir mal a usted, sencillamente en ese momento la persona esta sensible y es preferible tener un poco de calma y pensar mejor sus respuestas, del mismo modo cuando alguien se sienta mal por algún comentario hecho por usted sin importar quién tenga la razón, discúlpese sinceramente pero haga la salvedad que usted cree que sus palabras no son para hacerlo sentir mal son sencillas observaciones y que posiblemente en ese momento no se encuentra en condiciones de aceptar ese tipo de críticas y que en otro momento con mejor disposición podrá volver a discutirlas.

Seguramente la persona comprenderá su sinceridad y en el futuro sus comentarios serán mejor percibidos, no todas las situaciones necesitan de grandes remedios como dicen mis amigos de Quironea, cada problema o dificultad tiene una solución especial a su medida, trate de tener presente el poder que tienen sus palabras para evitar herir a las personas.

¡Hasta la próxima!

Jimmy Canelones

@jimmycanelones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *