Líder Activo

Solución de Problemas

¿Qué clase de persona es usted?, de los que resuelve problemas, de los que le huye a los problemas, o de los que se esconde cuando los problemas aparecen.

Todos tenemos problemas, claro que no todos tenemos los mismos problemas, ni los solucionamos de la misma manera, pero sin lugar a dudas, los problemas son una enorme fuente de conocimiento, si usted vive lleno de problemas y siempre sale triunfador tiene mejores probabilidades de seguir creciendo que aquellos que tienen pocos problemas o les huyen cuando estos aparecen, lo importante con los problemas es pensar si los problemas siempre son nuevos con lo cual creceremos más al resolverlos o si son siempre los mismos problemas que resolvemos una y otra vez, como dijo John Foster Dulles[1], “La medida del éxito no es si tienes un problema difícil de resolver, sino si es el mismo problema que tuviste el año pasado”. Cuando pasamos por un problema repetitivo una y otra vez quedamos agotados en cada oportunidad y sinceramente no estamos obteniendo mayor aprendizaje, los líderes cuando afrontan los problemas lo hacen con miras a tratar de ELIMINARLO de raíz no solamente saltar el obstáculo para seguir adelante, véalo de esta manera, si usted está trotando en una pista circular y en un tramo se encuentra con un tronco que obstaculiza su ruta usted tiene cuatro opciones, la primera es saltar el tronco y seguir adelante, la segunda es no saltarlo detenerse y volver a su casa a dormir, una tercera opción bordear el tronco (si es posible) y continuar su carrera y la última opción es quitar el tronco del camino para continuar con su carrera.

A simple vista todas las opciones son igualmente buenas o factibles pero analicemos un poco cada una de estas opciones, en la primera si usted salta el tronco para continuar trotando deberá tener presente que en la próxima vuelta tendrá que volver a saltar el tronco, si lo hace dos o tres veces no es problema pero si desea dar  treinta vueltas es otra cosa, no solo saltar treinta veces el tronco, usted corre el riesgo treinta veces de caer mal y torcerse el tobillo, si trota tres veces a la semana el riesgo es de noventa veces.

Si se va por la segunda opción y al ver el tronco se frena y deja de correr debe tener en cuenta que se necesita solo de un pequeño obstáculo para detenerlo lo cual indica que no ha desarrollado habilidades de liderazgo, si toma la tercera opción bordear el tronco considere esto, evadir siempre el problema (el tronco) no lo elimina, el problema siempre estará ahí y usted no tiene garantía de que este problema (el tronco) se quede de ese tamaña posiblemente crezca con el tiempo y puede que llegue el momento que no pueda seguir bordeándolo y cuando tenga la obligación de solucionar el problema (mover el tronco) este puede que tenga un tamaño que usted no puede quitar solo.

Queda una opción, la última es opción de quitar el tronco del camino no solo me asegura que podre pasar mil veces por ese camino sin el obstáculo, también le permite a otros usar el camino sin tronco, piense en esto por un momento quizás hay otras personas que tomaron diversas opciones, algunos saltaban el tronco, otros lo bordeaban y otros tantos dejaban de correr al llegar al tronco, ahora gracias a su iniciativa y a su capacidad de resolver los problemas otros se benefician de esa vía libre y continuaran su entrenamiento, eso de alguna manera es influencia.

Para finalizar me acorde de una historia Zen que conto en un par de oportunidades mi Sensei de Aikido, estaba el maestro ya muy viejo para seguir siendo el guardián de las escrituras por lo cual reunió a los discípulos para elegir entre ellos el próximo guardián de las escrituras, el maestro les dijo que necesitaba a una persona valiente capaz de resolver cualquier tipo de problema para asegurarse que las escrituras siempre estén seguras, así que les dijo, colocare delante de ustedes un problema y el primero que lo resuelva será el próximo guardián, el maestro se levanto y colocó en la ventana del salón un hermoso florero con la flor más bella del templo y les dijo ahí está el problema, por un buen tiempo los discípulos desconcertados no sabían que hacer se miraban entre ellos confusos y sin saber qué hacer, de pronto uno de los discípulos se levanto, saco su espada y con un par de golpes destruyo el matero y la flor, el maestro se levanto y dijo, muy bien el trabajo es tuyo.

Todos en el salón quedaron confusos y uno de ellos preguntó, ¿Qué fue lo que sucedió maestro?, el maestro con una sonrisa dijo, un problema por más bonito que parezca es un problema y de nada te sirve contemplarlo, la flor estaba en la ventana y no dejaba ver el hermoso y extenso paisaje que tenemos en el templo porque distrae nuestra mirada hacia ella, con el tiempo dejaríamos de admirar el mundo entero y solo podríamos disfrutar de la pequeña flor y aunque muy bella es sólo una representación limitada de la belleza del mundo, al eliminar el problema de la flor, ahora podemos continuar viendo todo el enorme y magnifico paisaje.

Hasta la próxima

Jimmy Canelones

@jimmycanelones

@LiderActivo


[1] Ex secretario de estado de los Estados Unidos de Norte America

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