Líder Activo

No Soy el Perro de Pavlov (Primera parte)

Quizá alguno de ustedes estudio a Pavlov[1] en el liceo y su clásico experimento de condicionamiento, realmente pocas personas ven la importancia de las observaciones que realizó Pavlov, gracias a ese sencillo experimento se dio origen a lo que se conoce como CONDICIONAMIENTO CLÁSICO y que con el tiempo ayudo al fundamento teórico del CONDUCTISMO que aporta grandes luces sobre mucho de los aprendizajes no sólo en animales sino también en seres humanos.

La mayoría de las conductas son aprendidas y en muchísimas ocasiones las aprendemos mediante el condicionamiento, un extraño juego entre estímulo y respuesta, como si nosotros pudiéramos de alguna manera anticipar el resultado, si por ejemplo usted es estudiante puede inferir que si no aprueba el semestre esto le causará alguna molestia, dolor o insatisfacción, pero usted no pasa todo el semestre pensando en lo que puede pasar si reprueba el semestres, por el contrario usted se esfuerza en estudiar y cuando las cosas no vayan como las planeo ese pensamiento que en ocasiones es involuntario puede ayudarlo y motivarlo a dar más de usted para garantizar aprobar el semestre y recibir la recompensa por su logro.

Este extraño juego estímulo respuesta; Comida – Salivar en el experimento de Pavlov, Zanahoria –Castigo en Gerencia (Motivación) pareciera ser algo inmutable, pero ciertamente resulta en un perro tal y como lo hizo Plavov pero a diferencia de los perros nosotros funcionamos de otra manera, nosotros tenemos la capacidad de interpretar mejor el estímulo y tener más poder sobre la respuesta.

Covey[2] (1997) lo llama Ser Proactivo, es dejar un espacio entre el estímulo y la respuesta, Covey muestra dos modelos, el modelo Reactivo y el Modelo Proactivo, en el modelo Reactivo recibo el estímulo y genero la respuesta de manera automática y en el modelo Proactivo al recibir el estímulo entre en juego la LIBERTAD INTERIOR DE ELEGIR de la que no disponen los animales, es tener en cuenta que sin importar la fuerza del estímulo nosotros podemos tomar una decisión que se alinee con nuestros principios y valores, claro está existen estímulos que parecieran exceder de nuestra capacidad de razonamiento, cosas que sentimos que están fuera de nuestro alcance, pero lo cierto es que como todo en el ser humano es solo cuestión de costumbre y de practicar la disciplina de ampliar ese espacio entre el estímulo y la respuesta.

Veamos un ejemplo de una misma situación vista desde el punto de vista reactivo y proactivo, en la vida laboral son muchas las oportunidades durante el día en el cual nos sometemos a estímulos externos que necesariamente generan una respuesta en nosotros, suponga que usted se levanto 30 minutos tarde esta mañana piense las dos reacciones la de la persona proactiva y el de la persona reactiva y nos vemos en el próximo articulo.

Hasta la Próxima

Jimmy Canelones

@jimmycanelones


[1] Iván Petróvich Pávlov (1849-1936)  experimento de Pavlov http://www.youtube.com/watch?v=kuAVOQixBl8

[2] Stephen Covey Los siete hábitos de las personas altemente efectiva Editorial Páidos Plural / video http://www.youtube.com/watch?v=kuAVOQixBl8

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