Líder Activo

No estoy taaaannn mal…

¡Yo no estoy tan mal, hay otras personas en peores condiciones!

¡No me gusta mi trabajo, pero debo darle gracias a Dios que por lo menos tengo algo!

¿Cuántas veces, ha usted escuchado o dicho alguna de estas dos frases?, seguramente más de una vez la ha escuchado o dicho, ahora le pregunto, ¿Qué utilidad ve usted en esta dos frases?, ¿Qué podemos aprender de ellas?

Si yo en este momento te pregunto, ¿Qué es lo opuesto al éxito? ¿Cuál es su Respuesta?

-Déjeme adivinar, usted seguramente respondió ¡Fracaso!, así es, estamos condicionados a pensar que lo opuesto del éxito es el fracaso, es precisamente esa repuesta condicionada para la mayoría que  justifica el pensar o decir con regularidad frases de ese tipo, como si no hubiera otras opciones o frases mejores para nosotros.

Ahora bien, yo personalmente estoy totalmente de acuerdo con el Doctor Camilo Cruz cuando dice que lo opuesto del éxito no es el Fracaso como muchos piensan, lo opuesto del éxito es la mediocridad, y la razón es muy sencilla, del fracaso aprendemos y aprendemos muchísimo, pero de la mediocridad no aprendemos nada.

Piense en esto por un momento, una característica básica de una persona que ha alcanzado el éxito es el desarrollo de la capacidad para reponerse a los fracasos, aprender de ellos y mejorar, ahora piense que podemos aprender de la mediocridad, absolutamente nada.

En una ocasión un periodista en tono de burla al dirigirse a Thomas Edison a quién estaban elogiando dijo delante de todo el mundo, usted fracaso 2.000 veces antes de lograr hacer la bombilla, esos no son demasiados fracasos como para luego estar celebrando, a lo que Edison respondió, “no fracasé, descubrí 2.000 modos de cómo no se hace una bombilla, pero sólo debía encontrar un modo de que funcionara, y lo encontré”, ahora imaginen a un Edison mediocre, que solo hizo dos intentos y hubiera dicho, bueno pensándolo bien una vela hace el trabajo para que perder mi tiempo. Esa es la diferencia entre una persona exitosa y una persona mediocre.

Los Lideres verdaderos fracasan mucho, y de cada fracaso aprenden, la mayoría de los líderes adicionalmente aprenden de los fracasos de otras personas, piensan, mi vida es corta y las experiencias personales serán pocas, así que si deseo aprender más y seguir mejorando debo aprender también de los errores de las demás personas, seguramente usted ha escuchado también un refrán muy conocido en mi país (Venezuela), “Nadie aprende en pellejo ajeno”, o personas que dicen, a mi me gusta darme mis propios golpes para aprender de ellos, particularmente hablando y no se ustedes, pero yo prefiero que se golpee otro, si usted está esperando para cruzar un puente y ve como en ese puente se han caído las 5 personas que lo intentaron primero, por lo menos no se detendría un segundo a  pensar si debe usar o no el puente, la experiencia de esas 5 personas debe por lo menos servirle para pensar en una estrategia distinta a la  usada por los demás, o hará lo mismo que hizo el resto para no ir en contra de su lema, “yo prefiero darme mis propios golpes”.

Cuando se trata de liderar personas debemos tener en cuenta que lo que aprendamos de alguna manera lo aprenden las personas que dependen de nosotros, del mismo modo, mi actitud ante el fracaso también impacta la actitud que los demás tendrán frente al fracaso y eso a su vez impactará en el desempeño del equipo, le doy un ejemplo, si usted está en su oficina y de pronto se da cuenta que cometió un error en una propuesta, ese error le costara dinero a la empresa, de pronto usted se molesta consigo mismo, es muy duro con usted, se recrimina por no hacer bien su trabajo y todo eso lo hace frente a todo el mundo, ¿Qué tan cómodo se sentirán ellos el día que se equivoquen y tengan que decirle a usted que se equivocaron?. Seguramente pensarán, si es así con el mismo que quedará para mí.

Es muy importante cambiar la percepción que tenemos ante los fracasos, debemos encararlos con entusiasmo y aprovechando la oportunidad de aprendizaje que estamos teniendo en ese momento, no quiero tampoco que crean que quiero que fracasen intencionalmente para aprender, solo digo que en el momento que enfrenten el fracaso siempre vean el lado positivo que tiene, como dice John C. Maxwell en su libro, El lado positivo del Fracaso, “Cuando te caigas, aprovecha el momento y recoge algo del piso”, esa actitud le permitirá  ser más flexible, aprovechar los reveses que se encontrará en el camino y caminar con tranquilidad por el camino del éxito.

Hasta la próxima

Jimmy Canelones.

@jimmycanelones

@LiderActivo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *