Líder Activo

Maldad por Obediencia

 

En 1963 en un artículo publicado en la revista Journal of Abnormal and Social Psychology escrito por el Psicólogo Stanley Milgram titulado Behavioral Study of Obedicence (Estudio del comportamiento de la obediencia), en dicho artículo que posteriormente en 1974 fue la base del libro Obedience to authority. An experimental view (Obediencia a la Autoridad. Un punto de vista experimental) Milgran trato de dar respuestas a varias preguntas. Inicialmente Milgram se preguntaba si el comportamiento de los Nazis era producto de alguna anormalidad genética, alguna droga o simplemente la conducta de una persona “Mala”, o si el comportamiento totalmente inhumano se debía sencillamente a la obediencia a los superiores, que en dicho caso dejaría a los superiores con las mismas inquietudes, si eran sencillamente personas malas o el único malo era Hitler y el resto solo se sometía a sus nefastas órdenes.

El experimento arrojo resultados realmente sorprendentes, y lo más increíble es que los resultados iniciales obtenidos en el primer experimento realizado por Milgram en la Universidad de Yale han sido repetidos por incontables Universidades con los mismos resultados sin mayor desviación estadística.

El experimento en su concepción es bastante simple, hasta que punto una persona puede ser obediente ante una figura de autoridad, una con la suficiente credibilidad como para poner en duda nuestro propio criterio, en el estudio se utilizaron dos actores profesionales, uno era un supuesto científico galardonado, con mucha experiencia y reconocimiento, vestido con su bata blanca y con una actitud cordial y serena, el otro actor era el sujeto en estudio, el experimento consistía en un estudio que buscaba mejorar la memoria del sujeto de estudio mediante la recompensa o castigo. La persona que realmente seria estudiada era un voluntario que ayudaría al “sujeto de estudio” a mejorar su memoria.

Este voluntario se le indico que leyera al sujeto de estudio una lista de palabras que debía memorizar y luego repetir, si lo hacía bien se le reconocía con un “buen trabajo” pero si se equivocaba el voluntario apretaba un botón y el sujeto de prueba recibía una descarga eléctrica, cada error iría incrementando el nivel de la descarga iniciando desde 20 voltios subiendo de 10 en 10 voltios hasta llegar a los 450 voltios. Obviamente nadie recibía ninguna descarga pero el colaborador que tenía el deber de apretar el botón no lo sabía.

La persona que apretaba el botón en las indicaciones iniciales se le informo que el experimento era importante, por lo cual debían realizarlo hasta el final, también se les indico que por más que la persona solicitara que no continuaran dándole descargas la persona debería continuar hasta el final.

Uno de los datos curiosos sobre este experimento fue que antes de realizarlo, en la parte teórica de lo que se esperaba como resultados, se le consulto a una gran cantidad de psicólogos que predijeran el resultado y estimaran cuantas personas llegarían a aplicar descargas letales sólo porque una persona con bata se los pidiera por el bien del experimento.

El resultado fue que menos del 1% de los psicólogos predijo  que alguien normal llegara a aplicar descargas letales y que menos del 1% llegaría a los 450 voltios, todos estaban equivocados, el 50% de los sujetos en estudio llegaron a aplicar los 450 voltios, ahora es momento de pensar sobre nuestra relación con la “autoridad”.

Las personas aun cuando en cierto punto comenzaban a dudar sobre si estaba bien o no continuar haciéndole daño a otra persona sólo porque alguien con autoridad se lo pedía en nombre de un bien mayor (El experimento), sin pensar en si el “beneficio” que obtendría el sujeto, “mejorar un poco su memoria” era cónsono con el castigo. Es increíble ver como las personas dudan de su propio criterio sólo porque creen que el criterio de otro es mejor aunque tengan evidencia suficiente de que algo no está bien.

No es casualidad que el mundo este en esta declive moral sin precedentes, no en balde vemos las luchas de poderes en los gobiernos, personas queriendo llegar al poder a todo costa y los que están luchan por mantenerse aferrados al poder a cualquier costo, es simple, han visto con sus propios ojos el poder que tienen en sus manos, y lo que pueden lograr con la obediencia al poder que tienen, por  eso es tan importante que valoremos nuestra capacidad de juicio y tengamos bien presente nuestros valores, algo que pensamos que está mal, sencillamente no lo hago, aún cuando la mayoría de las personas las esté haciendo, porque posiblemente esas personas solamente están obedeciendo órdenes de alguien más, ciertamente esto puede tener un costo, si tu jefe te quiere obligar a hacer algo que dañara a un compañero de trabajo y sientes que está mal pero no quieres perder tu empleo, te digo algo, o pierdes el empleo o pierdes tu dignidad, ¿Qué vale más para ti?, todos pasamos por momentos decisivos en nuestras vidas y huir de ellos no es la mejor opción, confía más en tu criterio y piensa siempre en las consecuencias cuando se trate de seguir ordenes absurdas tu conciencia te lo va a agradecer.

Feliz día para todos.

 

Jimmy Canelones

2 opiniones en “Maldad por Obediencia

    1. Jimmy Autor

      Muchas gracias por tu participación Emilio, lo importante es que todos tenemos el poder de cambiar las cosas, de ser justos y vivir en armonía, un fuerte abrazo hermano.

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