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LOS 7 HÁBITOS DE LAS PERSONAS ALTAMENTE EFECTIVAS

LAS DOS PARTES DEL ÉXITO

La fábula de Esopo “La gallina de los huevos de oro” es la historia de un granjero pobre que un día visita el nido de su gallina y descubre un resplandeciente huevo de oro.  Aunque sospecha que es un truco, decide llevarlo a casa, donde descubre para su deleite, que el huevo está hecho de oro puro.  A partir de entonces, cada mañana el granjero recoge un huevo  de oro del nido de la gallina y poco después ya es inmensamente rico.  Sin embargo, al hacerse millonario, también se hace codicioso e impaciente con el rendimiento de su gallina.  En un intento de obtener de una sola vez todo el oro que hay en ella, la mata y la abre, para descubrir que adentro no hay más oro.

La moraleja de este cuento tiene un sentido moderno.  Al igual que el imprudente granjero, con frecuencia ponemos énfasis en los resultados a corto plazo (el huevo de oro) a expensas de la prosperidad a largo plazo (la gallina).  Ciertamente, parece que con frecuencia estamos más preocupados por hacer las cosas bien (eficiencia) que por hacer las cosas adecuadas (efectividad).  En su intento por ser eficiente, el granjero se hizo burdamente inefectivo: destruyó su capacidad de obtener los resultados deseados.

En este programa Covey presenta Los siete Hábitos, utilizados consistentemente por personas que lograron resultados deseados.  En su libro The Common Denominator of Success (El común denominador del éxito), Albert E. Gray afirma: “Las personas con éxito tienen el hábito de hacer las cosas que a quienes fracasan no les gusta hacer.  A aquellas tampoco les gusta hacerlas necesariamente, pero el hecho de que no les guste está subordinado a la fortaleza de su propósito”.

Los hábitos son patrones de conducta compuestos de tres elementos que se relacionan entre sí: conocimiento, actitud y habilidad.  Puesto que son más propiamente aprendidos que heredados, nuestros hábitos constituyen nuestra segunda naturaleza, y no la primera.  Nosotros mismos no somos nuestros hábitos actuales; por consiguiente, debemos evitar el definirnos en términos de nuestros hábitos, características y tendencias reactivas.  Los hábitos de efectividad pueden aprenderse; los hábitos de la inefectividad pueden  desaprenderse.

Las personas con éxito construyen hábitos de efectividad en sus vidas diarias.  A menudo, están internamente motivadas por un fuerte sentido de misión.  Subordinando lo que no les gusta a ciertas tareas, desarrollan la siguiente disciplina y Los Siete Hábitos en su vida, de conformidad con principios fundamentales.

Como se ilustra, estos hábitos son interdependientes y secuenciales.  Los primeros tres hábitos son de carácter, le ayudarán a lograr La Victoria Privada cotidiana y lo conducirán a la independencia.  Los tres siguientes hábitos son las expresiones externas del carácter, y conducen al beneficio mutuo y a La Victoria Pública.  El hábito 7 renueva a “la gallina” y sostiene el proceso de crecimiento.

Hábito 1: SER PROACTIVO

El hábito de Ser Proactivo, o el hábito de la visión personal, significa responsabilizarnos de nuestras actitudes y acciones.  Es útil dividir la palabra “responsabilidad” en dos partes: responsa-habilidad.  Las personas proactivas desarrollan la habilidad de elegir sus respuestas, haciéndolas más el producto de sus valores y decisiones que de sus estados de ánimo y condiciones.

Muchos científicos de la conducta crearon modelos reactivos de estímulo-respuesta de la conducta humana con base en estudios de animales y personas neuróticas.

Se han realizado relativamente pocas investigaciones en personas proactivas, creativas y saludables, que hacen ejercicio de la libertad para elegir sus respuestas a cualquier estado interno o externo específico.  Mientras más ejercitamos nuestra libertad para elegir nuestra responsa-habilidad, más proactivos nos hacemos.  La clave es ser luz, y no juez: un modelo, y no un crítico; un programador, y no un programa; alimentar las oportunidades y desnutrir los problemas; cumplir promesas y no poner pretextos; y enfocarse en nuestro Círculo de Influencia inmediato y no en el Círculo de Preocupación, que es más grande.

Aplicaciones

  1. Practique la prueba de proactividad de 30 días trabaje dentro de su Círculo de Influencia.  Cumpla con todas las promesas que haga.  Sea parte de la solución y no parte del problema.
  2. Imagínese una experiencia donde, con base en su desempeño en el pasado, usted se comportó de modo reactivo.  Decida anticipadamente cuál sería su respuesta proactiva y ejercite esa elección en la situación actual.
  3. Escuche su propio lenguaje. ¿Está usted utilizando un lenguaje reactivo (“Si tan sólo”, “No puedo”, o “Tengo que”), transfiriendo la responsabilidad de sus sentimientos y acciones hacia algo o alguien?.  De ser así, comience a emplear un lenguaje más provocativo, un lenguaje positivo, que exprese su capacidad de elegir su respuesta y crear alternativas.
  4. Identifique qué reside en su Círculo de Influencia.  Concentre su energía y esfuerzos en ello, en su trabajo de la semana y lleve un seguimiento de las diferencias que produce en su desempeño.

Hábito 2: COMENZAR CON EL FIN EN LA MENTE

Este es el hábito del liderazgo personal, lo que significa que usted comienza cada día con una clara comprensión de su dirección y destino deseados.  La administración se interesa más por la eficiencia, y se agiliza hacia ese curso.

Las personas efectivas se dan cuenta de que las cosas se crean mentalmente antes de crearse físicamente.  Escriben una declaración de misión una constitución personal, y la utilizan como marco de referencia para tomar decisiones en el futuro.  Esclarecen valores y fijan prioridades antes de seleccionar metas y disponer en su trabajo.

Las personas inefectivas permiten que los viejos hábitos, otras personas y las condiciones del entorno dicten esta primera creación.  Adoptan valores y metas a partir de su cultura y escalan la proverbial escalera del éxito, para que al llegar hasta la cima, se den cuenta de que la escalera está apoyada contra la pared equivocada.

La segunda creación –la creación física– sigue a la primera, al igual que la construcción a partir de un plano;   si un diseño es bueno, la construcción será más rápida y mejor.  Después de todo, la calidad no puede revisarse ya dentro de un producto terminado; debe diseñarse y construirse en él desde un principio.

Aplicaciones

  1. Considere la diferencia entre ser líder y administrar.  Determine la dirección que quiere tomar y el destino al que usted desea llegar en su vida.
  2. Visualice su cumpleaños N°86.  Relájese e imagínese a amigos y seres queridos al pasar individualmente frente a usted para felicitarlo.  Hablarán cuatro individuos: un familiar, un amigo íntimo, un colega del trabajo y un líder comunitario o de la iglesia.  Haga la lista de lo que le gustaría que dijeran de usted.  Haga que estas características, virtudes y capacidades sean parte de su declaración de misión.
  3. Identifique un proyecto que afrontará en el futuro próximo, y aplique el principio de la creación mental.  Describa los resultados que desea y los pasos que lo conducirán hacia esos resultados.

Hábito 3: PONER PRIMERO LO PRIMERO

Este hábito de la administración personal, de lo que requiere organizar y administrar tiempo y eventos alrededor de las prioridades personales identificadas en el Hábito 2.

Los estudios demuestran que un 80% de los resultados deseados fluyen en unas cuantas (20%) actividades “de alto aprovechamiento”.  Con el fin de “aprovechar” nuestro tiempo, debemos dedicar menor atención a actividades que son urgentes, pero poco importantes, y más tiempo a aquello que sea importante, pero no necesariamente urgente.

Las cosas urgentes actúan sobre nosotros, y generalmente reaccionamos ante ellas.  Debemos ser proactivos y hacer lo importante, pero no lo urgente.  Con tan solo decir no a las cosas no importantes, podemos decir sí a lo que es importante (Cuadrante II).

Si usted descuida la preparación y oportunidades del Cuadrante II, las crisis del Cuadrante I perturbarán su vida; y si usted planifica diario en lugar de semanalmente, usted vivirá en el Cuadrante I, y su “planificación” sólo hará una prioridad de sus problemas.

Aplicaciones

  1. Escriba una actividad de su vida personal y una de su trabajo que, si se realizaran regularmente, producirían resultados altamente deseables.  Note que estas actividades están en el Cuadrante II.  Ahora, programe y organice el tiempo de la próxima semana alrededor de estas prioridades.
  2. Dibuje una Matriz de la Administración del Tiempo y calcule cuánto tiempo pasa en cada cuadrante.  Haga una programación de su tiempo durante tres días en intervalos de 15 minutos.  ¿Qué tan precisa fue la estimación?.  Haga los cambios necesarios, concentrándose en el Cuadrante II.
  3. Comience organizando su vida sobre una base semanal y a largo plazo.  Escriba sus roles y objetivos y luego transfiera los objetivos a un plan de acción específico.

Hábito 4:  PENSAR GANAR-GANAR

Pensar Ganar-Ganar es el hábito del liderazgo interpersonal.  En familias y empresas, la efectividad se logra en gran medida, a través de los esfuerzos de cooperación de dos o más personas.  Los matrimonios y otras relaciones son realidades interdependientes, y sin embargo, las personas con frecuencia enfocan estas relaciones con una mentalidad independiente, que es como tratar de jugar golf con una raqueta de tenis: la herramienta sencillamente nos es adecuada.

Ganar-Ganar es la actitud de buscar un beneficio mutuo.  Pensar en términos de Ganar-Ganar es comenzar con un compromiso de explorar todas las opciones, hasta que se llega a una solución mutuamente satisfactoria, o hasta que se decide no hacer ningún trato.  Comienza con una Mentalidad de Abundancia, la creencia de que al aumentar sinérgicamente el “pastel”, habrá suficientes rebanadas para todos.  Las personas con una Mentalidad de Escasez piensan que sólo hay suficiente para lo mejor; buscan soluciones ganar-perder; y las personas que son únicas en su tipo, pero que no tienen valor, generalmente terminan con las sobras de perder-ganar.  Las personas efectivas modelan el principio Ganar-Ganar en sus relaciones y acuerdos.

El acuerdo Ganar-Ganar esclarece las expectativas al hacer explícitos los siguientes cinco elementos: resultados deseados, lineamientos, recursos, responsabilidad y consecuencias.

Aplicaciones

  1. Pensar Ganar-Ganar significa buscar el beneficio mutuo.  Identifique una próxima situación en donde tratará de llegar a un acuerdo o lograr una negociación.  Explore opciones mutuamente benéficas y luego busque un Ganar-Ganar o No Hay Trato.
  2. Identifique tres relaciones cruciales en su vida e indique cuál siente que es su equilibrio (nivel de confianza) en cada una de sus Cuentas de Banco Emocionales.  Escriba formas específicas en que usted podría hacer depósitos en cada cuanta.
  3. Identifique un modelo de pensamiento de ganar-ganar, alguien que realmente busque beneficio mutuo aún cuando los demás optan por un ganar-perder.  Determine que puede aprender y aplíquelo desde el ejemplo de esta persona.

Hábito 5:  BUSCAR PRIMERO ENTENDER Y LUEGO SER ENTENDIDO

El hábito 5 es el hábito de la comunicación, una de las principales habilidades de la vida, la clave para formar relaciones ganar-ganar y la esencia del profesionalismo.  Los doctores diagnostican antes de recetar; los mejores vendedores evalúan previamente las necesidades de sus clientes y ofrecen soluciones a problemas t no sólo productos.

Vemos al mundo como lo que somos y no como lo que es.  Nuestras percepciones provienen de estas experiencias.  Para ilustrar este argumento en mis talleres, divido al público en dos partes; le muestro a una mitad un dibujo de una joven y a la otra mitad un dibujo de una anciana.  Luego, todos ven una ilustración compuesta.

Invariablemente, aquellos que fueron condicionados a ver a la joven, la ven en el dibujo compuesto; los que están condicionados del otro modo, ven a la anciana.  Conforme interactúan las personas de ambos lados, a veces cuestionan la credibilidad de aquellos que lo ven de modo distinto.  La mayoría de loas problemas de credibilidad, se inician con las diferencias de percepción.  Para resolver estas diferencias y restaurar la credibilidad, debemos ejercitar la empatía, buscando primero entender el punto de vista de la otra persona.  El escuchar con empatía es profundamente terapéutico, porque da a las personas un “oído psicológico”.  Una vez que las personas son comprendidas, bajan sus defensas.

Es contraproducente acercarse a problemas de raíces emocionales mediante el sondeo.  La evaluación, la simpatía y los consejos son también ineficaces como formas de obtener comprensión e influencia, pero tal vez puedan tener valor una vez que la persona sienta que se le entiende.

Aplicaciones

  1. La siguiente vez que usted presencie una conversación, tápese los oídos durante un minuto y sólo observe.  ¿Cuáles son las emociones que se comunican y que no se expresan con palabras?.  La próxima vez que hable con alguien, sea sensible a los sentimientos que no se expresaron y ejercite la actitud y las capacidades de empatía.
  2. Seleccione una relación en la que usted sienta que su Cuenta de Banco Emocional está en números rojos.  Trate de entender y escriba la situación desde el punto de vista de la otra persona.  En su siguiente interacción, escuche para entender, comparando lo que escucha con lo que escribió.  ¿Cuán válidas fueron sus suposiciones? ¿Realmente entendió la perspectiva de la otra persona?.
  3. Cuando se sorprende a usted mismo sondeando, evaluando, aconsejando o interpretando en una conversación con otra persona, reconózcalo, discúlpese y comience a escuchar con verdadera empatía para captar y reflejar, tanto el contenido como el sentimiento de lo que se expresa.

Hábito 6:  SINERGIZAR

Es el hábito de la cooperación creativa o trabajo de equipo.  Para quienes tienen una Mentalidad de Abundancia ganar-ganar y hacen ejercicio de su empatía, las diferencias en cualquier relación pueden producir sinergia, donde el todo es mayor que la suma de las partes.

La sinergia de valorar diferencias al manejar distintas perspectivas dentro de un espíritu de respeto mutuo.  Así, las personas se sienten libres para buscar la mejor alternativa posible; con frecuencia la Tercera Alternativa,  que es esencialmente distinta y mejor que cualquiera de las propuestas originales.

La sinergia es el enfoque de recursos humanos para la solución de problemas, en contraposición a un enfoque de “agradar o pacificar” en las relaciones humanas.  Las personas inseguras tienden a hacer a otros a su propia imagen y semejanza, y se rodean de personas que piensan similarmente.  Ellos confunden la uniformidad con la unidad, la igualdad con la unidad.

Aplicaciones

  1. Piense en una persona que vea las cosas distintas de cómo las ve usted.  Considere cómo estas diferencias podrían desembocar en soluciones de la Tercera Alternativa.  Busque abiertamente el punto de vista de esta persona en un proyecto o problema actual.  Muestre consideración y exprese con valor sus propios puntos de vista.
  2. revise las fuentes de la seguridad intrínseca en sus relaciones, y piense en las maneras de aprovechar con frecuencia estas fuentes, como un modo de lograr una mayor sinergia en sus relaciones.
  3. Identifique una situación en la que usted desea mayor trabajo de equipo y sinergia. ¿Cuáles son las condiciones que deberían existir para dar soporte a la sinergia? ¿Qué puede hacer usted para crear esas condiciones?.

Hábito 7: AFILAR LA SIERRA

Este hábito de la auto renovación.  Al igual que el granjero de la fábula, que aprendió de una triste experiencia, el éxito tiene dos partes: la gallina, que representa la Capacidad de Producción (CP), y el huevo de oro, la Producción (P) de resultados deseados.

Es prudente mantener ambos lados en equilibrio.  Sin embargo, cuando muchas personas están muy ocupadas produciendo o “serruchando”, pocas veces se toman tiempo para Afilar la Sierra, porque el mantenimiento pocas veces rinde dividendos dramáticos e inmediatos.

Afilar la Sierra significa tener un programa sistemático y equilibrado de auto renovación en cuatro áreas de nuestras vidas: física, mental, social/emocional y espiritual.  Sin esta disciplina, el cuerpo se hace débil, la mente mecánica, las emociones se hacen crudas, el espíritu se insensibiliza y la persona se hace egoísta.

Es la ley de la cosecha: cosechamos lo que sembramos.  Disfrutaremos de una cosecha exitosa si cultivamos estos Siete Hábitos de efectividad y vivimos de conformidad con sus principios subyacentes.

Aplicaciones

  1. Despiértese a una hora fija todas las mañanas y haga ejercicio durante 30 minutos.
  2. Lea literatura que lo estimule e inspire durante algunos minutos diarios, medite sobre su significado y aplicación en su persona y su vida.
  3. Tómese una hora o dos de cada semana, para escribir un diario personal y los eventos familiares más significativos.

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